sábado, 9 de octubre de 2010

LLUEVE...


Los días de lluvia me ponen irremediablemente triste, melancólico, taciturno, vulnerable, sin ganas de nada, sólo de mirar por la ventana, de sentarme en el sofá y ver la vida pasar, leer un buen libro, aislarme del mundo, disfrutar de la soledad y pensar que aún todos los sueños son posibles...¡Y mis pupilas cambian de color! Se intensifica el marrón que tiñe las derrotas y se difumina el verde que viste de esperanza las pequeñas cosas de la vida.


No me apetece escribir, no me apetece pensar, solo intentar sobrevivir a este tiempo que arruga mi alma y me emborracha con el licor de la melancolía.


Hoy llueve a cántaros en la ciudad del viento, y no tengo ganas de pensar en ti….


3 comentarios:

Ana dijo...

Después de la lluvia siempre sale el arcoiris...

Santy dijo...

bueno ana, no siempre....

hay tormentas que deshatan un maremoto en tu interior y hay sentimientos que notas que empiezan a cambiar de forma irremediable cuando te das cuentas de que hay gente que de alguna manera notas que te empieza a fallar o que no da ni una decima parte de todo lo que tu das....

y eso duele....y no hace falta decir más, es lo que siento.

besos

Ana dijo...

Santi... si tienes razón, es un sentimiento que yo también tengo en bastantes ocasiones, pero... me he propuesto ver la vida con optimismo, me he propuesto ver arcoiris detrás de las tormentas... y sólo prependía contagiarte.

¡Una de mis mejores sonrisas!