jueves 12 de noviembre de 2009

A MI ABUELA…..¡¡¡FELICIDADES!!!


Hoy podría hablar de muchas cosas en este espacio, podría dedicar palabras y más palabras a temas de actualidad, temas sobre política, monólogos, sobre cine, videos chorra, incluso podría disertar sobre la fisión de los núcleos y su importancia en la energía nuclear.

Podría, pero no….eso no es lo más importante en la vida, al menos para mí.

Hoy este espacio, espero que me perdonéis, está dedicado por completo a una persona muy importante para mí, una persona a la quiero mucho, uno de los pilares sobre los que se sostenta mi vida, mi forma de ser, una personita a la que debo mucho, a la que amo por encima de todo, ahora y siempre, una persona valiente y muy fuerte que ha sido capaz de plantarle cara a la muerte, una persona cuyas ganas de vivir me ha transmitido siempre, con una larga conversación cara a cara en otros tiempos o con una simple mirada ahora en que la enfermedad se ha apoderado de ella.

Hoy este espacio quiere hablar de forma muy sencilla de sentimientos, de amor, de amistad, complicidad, de ternura, de respeto…porque todo esto es lo que yo siento por mi abuela.

En el día de hoy, 12 de noviembre de 2009, mi abuela cumple 100 años y yo estoy muy alegre.

ABUELA!!!!!!!!!!!!!!!!!!! MUCHAS FELICIDADESSS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!




No todo el mundo puede decir que tiene una abuela centenaria, pero lo que es más importante, no todo el mundo puede presumir de tener una abuela como la mía, una abuela que siempre me ha mimado, me ha cuidado cuando estaba enfermo, una abuela que me ha enseñado cosas acerca de la vida que jamás podré olvidar, cosa importantes que no se enseñan en ninguna universidad, una abuela con la que me he reído y con la que he llorado cuando murió mi abuelo, una abuela con la que he disfrutado del campo, una de las abuelas con las que todos soñamos de pequeños….

Pero vayamos por partes:

- 12 de noviembre de 1909. Nace Martina Mayor Alonso en Budia.
- Año 1933. Mi abuela y mi abuelo contraen matrimonio.
- 18 de julio de 1934. Nace su primera hija Margarita.
- 1936-1939. Una guerra difícil. Mi abuelo se va al frente por el bando republicano y mi abuela se queda sola con una hija de apenas un año.
- 7 de abril de 1940. Nace su primer hijo varón Jacinto.
- 16 de julio de 1948. nace su hija más joven, y la que es mi madre, Carmen.
- La postguerra es dura pero todos salen adelante.
- Mis abuelos abandonan Budia y se trasladan a Madrid, al castizo barrio de La Latina.
- Mi abuelo empieza a trabajar en la Universidad Autónoma de Madrid.
- Mi padre, madrileño de pura cepa, conoce a una chica muy delgadita y muy guapa de Budia y se enamora de ella.
- Al final mi madre cae, no se puede resistir a los encantos que tenemos los Ortega….esto huele a boda!!!!
- Junio de 1974. Mis padres se casan en la madrileña iglesia de la Paloma. Mis abuelos son felices.
- 8 de julio de 1975. Mis padres tienen a Luis, su primer hijo.
- 19 de septiembre de 1980, nazco yo, el hijo guapo de la familia….
- Mi abuelo se ha jubilado y deciden regresar a Budia, donde más felices serán.
- A partir de entonces yo empiezo a disfrutar de mis abuelos, el nieto más pequeño, con mayores diferencias de edad. Mis abuelos tienen 71 años cuando yo nazco. Y decido que voy a aprovechar hasta el último segundo de mis abuelos, que no pienso quedarme parado, que pienso acortar la ventaja de disfrute de mis abuelos que llevan mis primos o mi propio hermano. Y yo creo que lo he conseguido con creces.
- Mi infancia la paso a caballo entre Budia y Madrid pero cuando ya empiezo a tener unos añitos los veranos enteros son para Budia y para mis abuelos……durante todos esos años me doy cuenta que estoy muy a gusto con mis abuelos, me siento querido, respetado, mimado, valorado, son años felices que se los debo fundamentalmente a ellos, a quién si no. Solo tengo recuerdos buenos, no guardo los malos, acaso es que no hay malos aunque no voy a negar que discuto bastante con mi abuelo, hombre de mucho carácter y con el que dicen que me parezco en el genio y en el pelo rubio que yo tenía cuando era pequeño.
- Me siento muy feliz y muy afortunado…la complicidad entre mis abuelos y yo es muy grande. Mis abuelos para la edad y la época que les toco vivir eran muy abiertos, jamás me prohíben hacer nada.
- Durante todos estos años mi abuela cocina lo que me gusta, compra los bollitos que me gustan (los cuadraditos de chocolate….ummmm), salimos a coger moras, a robar higos, recolectar membrillos. Con el abuelo voy a la huerta, a coger huevos de las gallinas, y con él empieza a surgir mi vena politiquilla…esas ideas de las que estoy muy orgulloso y que no cambiaria por nada del mundo. El abuelo me enseña a creer en la democracia y en el valor de la libertad.
- Jamás se me olvidarán las propinas de 100 pesetas que me dan….toda una fortuna en esa época!!!! Jejejejeje.
- La vida pasa, la edad no perdona y cada vez van siendo más viejitos….pero el amor que siento hacia ellos cada vez es más grande….

Pero mis recuerdos hoy se congelan aquí, en la época feliz en la que todavía estamos todos juntos, mi abuelo aun no ha partido, la época en que el maldito Alzheimer y la demencia aún no se han manifestado.



Abuela, estoy súper orgulloso de ti, de ser tu nieto, de quererte tanto…porque se que aún cuando nos vemos y a pesar de que la cabeza te falla bastante, me miras y me dices con esos ojos marrones que heredé de ti, sin palabras pero serenamente, que me quieres y me recuerdas con tan solo tus ojitos aquello que me decías continuamente….

“acuérdate siempre de lo que te digo….algún día cuando yo ya no esté en este mundo te acordaras de mi y de lo que te decía… y dirás….mira, tenía razón mi abuela…”

Siempre me acordaré de ti, como también lo hago a diario del abuelo, y ya verás, éste es el primero de una larga lista de cumpleaños centenarios que vamos a celebrar!!!! Estoy seguro de ello…..porque no hago más que sorprenderme de tu fortaleza, es un gran ejemplo para mi. Seguramente yo ya me hubiera rendido.


TE AMO CON TODO MI CORAZÓN ABUELA!!!!!

Es curioso, en momentos como estos, cuando más cosas te gustaría decir es cuando más cuestan las palabras, es como si mis dedos también se emocionaran y fueran incapaces de teclear palabra alguna en esta maldita pantalla de ordenador….

MUCHAS FELICIDADES!!!!! EL SABADO SOPLARÁS LA TARTA Y PEDIREMOS COMO DESEO MUCHA SALUD….

Hoy, no podré dejar de pensar en ti y en el abuelo, como nos hubiera gustado que él estuviera con nosotros ¿verdad?

En fin, que solo puedo decirte…..

FELIZ 100 AÑOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!! UN SIGLO DE SABIDURÍA, DE BONDAZ, DE TERNURA, DE CARIÑO, DE ESPERANZA…UN SIGLO DE MUCHO AMOR.

miércoles 11 de noviembre de 2009

SIN SALIR DE CASA







Un viaje no empieza el día de partida. Se gesta con ilusión, imaginación y lectura. Creo que para disfrutarlo más, debe tener una preparación lenta y gradual, como la buena cocina. Leer todo lo posible sobre el lugar a donde se viaja, y preparar rutas e itinerarios. Estas fotos son mi mejor autorretrato: mis libros y yo. Los libros son un territorio inacabable, que siempre me descubren nuevos mundos. A través de ellos he hecho algunos de mis mejores viajes, sin salir de casa.

martes 10 de noviembre de 2009

COMIENZO DE SEMANA

Martes y sin embargo comienzo de semana, comienzo de rutina, comienzo de todo y comienzo de nada, un Martes que cuesta igual que si fuera un lunes, ni siquiera la evidencia de que esta semana solo tiene cuatro días puede mitigar la pereza o la frialdad con la que todos los días tenemos que ir a trabajar, ocho horas diarias menos de nuestra vida.

Aún así, ojalá todas las semanas fuesen así de cortas, fines de semana de tres días por ley, 32 horas laborales a la semana. ¿No creéis que es una excelente idea de la que nuestro presidente del gobierno debería tomar nota? Pero no, nuestro presidente Zapatero está desaparecido, es como si la tierra se lo hubiera tragado, como si todos los problemas del país no fueran con él, un presidente favorecido de rebote por la crisis interna del principal partido de la oposición…..así que estamos apañados, un gobierno que no gobierna y una oposición que parece una casa de putas, un país de locos donde somos los curritos de a pie los que estamos intentando sacar al país de la crisis, no económica, crisis de ideas por parte del gobierno, crisis de honradez por parte de la oposición.

Y así marcha el país, como un barco a la deriva que busca no encallar, un barco cuyo timón está en manos de unos políticos que solo se miran el ombligo, pero no me refiero únicamente al gobierno, me refiero también al PP, IU, SINDICATOS e incluso EMPRESARIOS. Todos ellos piratas con parche en el ojo, que se hacen con el poder al grito de “abordaje” y que se adueñan del botín de las arcas generales.

En fin, así son los políticos, carroñeros y mentirosos. Son como esos charlatanes que van de pueblo en pueblo intentándonos vender una alfombra o un reloj, la alfombra de la hipocresía y el reloj de la mentira. Pero nosotros siempre compramos. Un mea culpa porque ahí es donde nosotros debemos ser capaces de discernir de forma objetiva entre lo que es verdad y lo que es mentira independientemente quién sea el partido al que hayamos votado.

Pero dejemos de hablar de política, que ya tenemos suficiente con este comienzo de semana en el que el coche se tambalea mientras vamos a trabajar por el viento, pero donde ni siquiera la fuerza del aire será capaz de llevarse volando nuestros sueños, esos sueños que en una reacción en cadena mueven la turbina de nuestro cerebro para hacer girar a su vez el alternador que es capaz de transformar los sueños en la fuerza que nos hace cada día levantarnos con la intención de comernos el mundo a dentelladas.

En un día como hoy, cuando este blog ha alcanzado los 200 post, que se dice pronto, no quería dejar de daos las gracias a todos aquellos que hacéis posible que esta aventura siga adelante, daos las gracias a todos los que leéis a diario las cosas que se me pasan por la cabeza, daos las gracias por compartir con todos vuestras opiniones, daos las gracias por decirme cosas tan bonitas como que todas las mañanas os levantais con la incertidumbre de saber de que tratará ese día el blog…..no me salen palabras, solo decios que MUCHAS GRACIAS, no me canso de darlas a diario.




Buen martes….¿o debería decir buen lunes? En fin, buen comienzo de semana……

GRACIAS

lunes 9 de noviembre de 2009

RELATOS DE OTOÑO III

El final, del puenteeee, llegóooooo y mañana toca curraaaaar, no se bieeeeen hasta cuandooooo, otro puenteee se repetiráaaaa…..

En fin, todo lo bueno se acaba y este puente tan madrileño no iba a ser menos, así que mañana toca reencontrase con el jodido curro, otra vez madrugar, otra vez aguantar a la misma gente, aquella con la que te llevas bien y aquella con la que no te puedes ni ver o a la que tu prefieres no ver, otra vez la misma espiral de gilipolleces varias, un eterno sinsentido que sin embargo, y según están las cosas, debemos agradecer… Ains, como me toque la primitiva que llevo…..no me vuelve a ver el pelo nadie, ni mi padre, me pierdo en algún recóndito lugar del planeta!!! Como soñar es gratis….

Pues eso, que el puente pasó volando y tengo la sensación de nuevo de que no lo he aprovechado, en fin….

Aunque hoy me voy de excursioncilla, a disfrutar del campo y huir del mundanal ruido…a recargar pilas y llenar los pulmones de aire fresco y puro. Aunque según está el tiempo otra cosa no pero aire fresco…..me voy a hinchar!!!!

Así que en este día de fresquito y depresión post puente en el que no apetece salir mucho de casa, os dejo un nuevo relato para que disfrutéis con él, un relato que a mi me gustó mucho, un relato que se puede leer como una película, todo lo que escribe HARUKI MURAKAMI tiene ese don, son historias muy cinematográficas, estás leyendo a HARUKI y te estás imaginando la película, ves todas las escenas, una a una. Porque los relatos y las novelas de HARUKI MURAKAMI son historias totalmente diferentes a lo que ya tenemos vistos, son historias muy intimistas, con una forma de decir las cosas diferentes, letras y letras cargadas de una gran belleza que nos obliga de forma irremediable a sucumbir al mundo de MURAKAMI, porque este escritor ha conseguido crear una atmósfera propia, un mundo muy particular lleno de magnetismo para todas aquellas personas que buscamos en la literatura algo diferente…yo lo descubrí por casualidad y desde entonces no me he podido quitar de la cabeza este mundo propio en el que habitan sus historias.


HARUKI MURAKAMI


Os recomiendo que si queréis disfrutar con la literatura leáis a HARUKI MURAKAMI, seguro que no os arrepentiréis. Porque un día como hoy es un momento ideal para empezar a leer a este escritor de Tokio.

Si quereis yo os puedo recomendar algún libro suyo…..sin duda os recomiendo “TOKIO BLUES”, “SPUTNIK, MI AMOR” o “AL SUR DE LA FRONTERA, AL OESTE DEL SOL”

Disfrutad de este último día de puente todos aquellos que disfrutéis de este festivo y que os sea leve a todos los que os ha tocado levantar el país….mañana nos tocará al resto.

Os dejo con el relato, espero que os guste…..


EL ESPEJO
HARUKI MURAKAMI



Desde hace un rato os oigo hablar de experiencias que habéis vivido y, no sé, a mí me da la impresión de que este tipo de relatos puede dividirse en ciertas categorías. En la primera categoría se encuentran aquellas historias donde el mundo de los vivos está en esta orilla y el de los muertos en la opuesta, pero existen unas fuerzas que hacen que, bajo determinadas circunstancias, pueda cruzarse de una orilla a la otra. Son las historias de fantasmas, por ejemplo. Otras historias se basan en la existencia de ciertos fenómenos o de ciertas facultades que trascienden el común conocimiento tridimensional del hombre. Me refiero a la videncia o a los presentimientos. Creo que, grosso modo, podríamos dividirlas en estos dos grupos.

Pues bien, según he podido constatar, las experiencias de la gente, pertenezcan a una u otra categoría, se limitan a un solo ámbito. Es decir, las personas que ven fantasmas los ven con frecuencia, pero no tienen presentimientos, y las personas que sí tienen presentimientos no suelen ver fantasmas. Desconozco la razón de que esto sea así, pero es evidente que existen ciertas disposiciones personales al respecto. Vamos, al menos ésa es mi impresión.

Luego, por supuesto, están los que no se encuadran en ninguna de ambas categorías. Yo, por ejemplo. Llevo viviendo más de treinta años, pero jamás he visto una aparición. Sueños premonitorios o presentimientos jamás los he tenido. Me ha sucedido que, encontrándome con dos amigos en el mismo ascensor, ellos han visto un fantasma y a mí se me ha pasado por alto.

Mientras ellos dos veían a una mujer vestida con un traje chaqueta gris, de pie a mi lado, yo habría jurado que allí, mujer, no había ninguna. Que estábamos los tres solos. No miento. Y ellos no son de los que van tomándole el pelo a los amigos. En fin, ésta es una experiencia muy siniestra, pero no altera el hecho de que yo no haya visto jamás un fantasma. Ni se me ha parecido nunca un espíritu, ni tengo poder paranormal alguno. Vamos, que mi vida debe de ser terriblemente prosaica.

Sin embargo, una vez, una sola vez, me sentí tan aterrado que se me pusieron los pelos de punta. Hace ya más de diez años que pasó aquello, pero aún no se lo he contado a nadie. Incluso hablar de ello me causa terror. Me da la impresión de que, si lo menciono, volverá a ocurrir. Por eso me he callado hasta hoy. Pero esta noche todos habéis ido contando, por turno, experiencias aterradoras que habéis vivido y yo, como anfitrión, no puedo dar por finalizada la velada sin relataros, a mi vez, mi historia. Así que voy a atreverme a hablar de ello. ¡No, por favor! Ahorraos los aplausos. No creo que mi historia los merezca.

Tal como he dicho antes, ni he visto fantasmas ni tengo ningún poder paranormal. Así que es posible que mi historia os parezca poco terrorífica y que os decepcione. En fin, si es así, que así sea. Aquí la tenéis.

Acabé el instituto a finales de la década de los sesenta, unos años turbulentos, ya lo sabéis; era, de pleno, la época de las luchas estudiantiles contra el sistema. También yo me vi arrastrado por aquella oleada, así que rehusé ingresar en la universidad y decidí vagar unos cuantos años por Japón, trabajando con mis propias manos. Creía que ése era el modo de vida correcto. En fin, cosas de la juventud. Ahora, cuando pienso en aquellos días, me parecen muy felices. Dejando aparte la cuestión de si aquél era el modo de vida correcto o equivocado, si volviera a nacer, posiblemente volvería a hacer lo mismo.

Durante el otoño de mi segundo año errático trabajé un par de meses como vigilante nocturno en una escuela. En un instituto de una pequeña población de Niigata. Durante todo el verano había trabajado muy duro y me apetecía tomarme un respiro. Y hacer de vigilante nocturno no era un trabajo que deslomara a nadie. Durante el día me dejaban dormir en las dependencias de los bedeles y, por la noche, sólo tenía que dar dos rondas por el recinto de la escuela. En las horas que me quedaban libres escuchaba discos en la sala de música, leía en la biblioteca o jugaba al baloncesto en el gimnasio. Allí solo, por la noche, se estaba muy bien. ¿Que si tenía miedo? No, no. ¡Qué va! A los dieciocho o diecinueve años se desconoce el miedo.

Seguro que no habéis trabajado nunca de vigilante nocturno, así que, antes que nada, voy a explicaros un poco qué es lo que hay que hacer. Hay dos rondas de inspección, la primera a las nueve de la noche y la segunda a las tres de la madrugada. Así está establecido. La escuela era un edificio bastante nuevo, de hormigón, de tres plantas, y el número de aulas estaba sobre las dieciocho o veinte. No era muy grande. También estaban la sala de música, el aula de labores del ho-gar, el aula de dibujo y, además, la sala de profesores y el despacho del director. Aparte de las dependencias de la escuela estaban el comedor, la piscina, el gimnasio y el salón de actos. Y yo sólo tenía que darme una vuelta por allí.

Eran veinte los puntos que tenía que inspeccionar, y yo iba de una dependencia a otra, echaba una ojeada y ponía con el bolígrafo «OK» en el papel. Sala de profesores: OK; Laboratorio: OK... Claro que habría podido quedarme tumbado en la habitación de los bedeles y haber ido marcando OK, OK en todas las casillas. Pero nunca descuidé mi trabajo hasta ese punto. En primer lugar, no requería un gran esfuerzo y, además, de haberse colado algún tipejo dentro, al pri-mero a quien hubiera sorprendido durmiendo habría sido a mí. Así que, a las nueve de la noche y a las tres de la mañana, me hacía con una linterna grande y una espada de madera y recorría la escuela de una punta a la otra. Con la linterna en la mano izquierda y la espada en la derecha. En el instituto había practicado kendo y tenía gran confianza en mi habilidad. Mientras mi contrincante no fuera un profesional, no me daba miedo aunque llevase una auténtica espada japonesa. Hablo de aquella época, claro. Hoy, saldría corriendo.

Era una noche ventosa de principios de octubre. No hacía frío. Más bien hacía calor. Desde el anochecer pululaban los mosquitos. A pesar de estar en otoño, recuerdo que había tenido que encender dos barritas de incienso para ahuyentar los mosquitos. El viento ululaba. Justo aquel día, la puerta de la piscina se había roto y golpeaba con furia agitada por el viento. Se me pasó por la cabeza arreglarla, pero estaba demasiado oscuro. Y la puerta estuvo toda la noche abriéndose y cerrándose con estrépito.

En la ronda de las nueve no descubrí nada anormal. OK en los veinte puntos. Las puertas estaban cerradas con llave, todo estaba donde tenía que estar. Ninguna novedad. Volví a las dependencias de los bedeles, puse el despertador a las tres y me dormí.
Cuando el despertador sonó a las tres de la madrugada, me asaltó una extraña e indefinible sensación. No puedo explicarlo bien, pero me sentía raro. En concreto, no me apetecía levantarme. Era como si hubiera algo que estuviese anulando mi voluntad de incorporarme. A mí nunca me había costado levantarme de la cama, así que aquello me resultaba inconcebible. Con gran esfuerzo logré ponerme en pie y me dispuse a hacer la ronda. La puerta seguía golpeando con estrépito. No obstante me dio la sensación de que el sonido era distinto. Podían ser simples impresiones, ya lo sé, pero me sentía extraño en mi propia piel. «¡Qué raro! No me apetece nada hacer la ronda», pensé. Pero fui, claro está. Porque ya se sabe. En cuanto haces trampas una vez, ya no hay quien lo pare. Así que agarré la linterna y la espada de madera y salí de las dependencias de los bedeles.

Era una noche odiosa. El viento soplaba cada vez más fuerte, el aire era más y más húmedo. La piel me picaba, no lograba concentrarme. En primer lugar, miré el gimnasio y el salón de actos. OK en ambos. La puerta seguía abriéndose y cerrándose con estrépito, parecía la cabeza de un demente haciendo gestos afirmativos y negativos. Sin regularidad alguna. «Sí, sí, no, sí, no, no, no...» Ya sé que es una comparación extraña, pero a mí me dio esa sensación. De verdad.
En el interior de la escuela tampoco hallé ninguna anomalía. Todo estaba como siempre. Di una vuelta rápida y marqué OK en todas las casillas. Después de todo, no había ocurrido nada. Aliviado, me dispuse a volver a las dependencias de los bedeles. El último punto que había que inspeccionar era el cuarto de las calderas, en el extremo este del edificio. Las dependencias de los bedeles estaban en el extremo oeste. Por lo tanto, yo tenía que cruzar un largo pasillo de la planta baja para volver a mi habitación. Un pasillo negro como el carbón. Si había luna, estaba iluminado por su pálida luz, pero si no, no se veía nada en absoluto. Yo avanzaba dirigiendo el haz de luz de la linterna hacia delante. Aquella noche se aproximaba un tifón y no había luna. Muy de cuando en cuando se abría un jirón entre las nubes, pero la noche volvía a ser pronto tan oscura como boca de lobo.

Avanzaba a un paso más rápido de lo habitual. Las suelas de goma de las zapatillas de baloncesto producían pequeños chirridos al pisar el pavimento de linóleo. El pavimento era de color verde. De un verde oscuro como el musgo. Aún lo recuerdo.

A medio pasillo se encontraba el vestíbulo. Me disponía a dejarlo atrás cuando: «¡Oh!», tuve un sobresalto. Me había parecido ver una figura en la oscuridad. Un sudor frío manó de mis axilas. Agarré con fuerza la espada de madera, me volví en aquella dirección. Apunté hacia allí el haz de luz de la linterna. Era por la zona donde estaba el mueble zapatero. Y era yo. Es decir, un espejo. Ni más ni menos. Era mi figura reflejada en un espejo. La noche anterior no había ninguno, seguro que acababan de colocarlo allí. ¡Vaya susto! Era un espejo grande, de cuerpo entero. Al tiempo que me tranquilizaba, me iba sintiendo ridículo. «¡Seré imbécil!», pensé. Plantado ante el espejo dirigí hacia abajo el haz de luz de la linterna, me saqué un cigarrillo del bolsillo y lo encendí. Di una calada contemplando mi imagen reflejada en el espejo. La tenue luz de las farolas penetraba por las ventanas y llegaba hasta el es-pejo. A mis espaldas, la puerta de la piscina seguía dando golpes impulsada por el viento. A la tercera calada me asaltó, de pronto, una sensación muy extraña. La imagen del espejo no era la mía. De hecho, sí, su aspecto exterior era idéntico al mío. No cabía la menor duda. Pero no acababa de ser yo. Lo supe instintivamente. No. No es exacto. Hablando con precisión, sí era yo. Pero era otro yo. Un yo que jamás debería haber tomado forma. No me lo explico, me entendéis, ¿verdad? Es que ésa es una sensación terriblemente difícil de traducir en palabras. Sin embargo, lo único que comprendí entonces era que él me odiaba con todas sus fuerzas. Con un odio parecido a un poderoso iceberg que flota en un mar oscuro. Con un odio que no podrá ser jamás aliviado por nadie. Eso es lo único que comprendí. Me quedé plantado ante el espejo, atónito. El cigarrillo se me escapó por entre los dedos y cayó al suelo. El cigarrillo del espejo también cayó al suelo. Nos contemplábamos el uno al otro. No podía moverme, como si estuviera atado de pies y manos. Poco después, él movió una mano. Se acarició el mentón con las yemas de los dedos de la mano derecha y, luego, muy despacio, fue deslizando los dedos hacia arriba, como un insecto que le reptara por el rostro. Me di cuenta de que yo estaba imitando sus gestos. Como si fuera yo la imagen del espejo. O sea, que era él quien estaba intentando controlarme a mí.

En aquel momento hice acopio de las fuerzas que me quedaban y solté un alarido. Exclamé «¡Uoo!» o «¡Uaa!», o algo así. Entonces, las ataduras se aflojaron un poco y arrojé con todas mis fuerzas la espada de madera contra el espejo. Se oyó un ruido de cristales rotos. Eché a correr hacia mi habitación sin volverme una sola vez, cerré la puerta con llave y me cubrí con la manta. Me preocupaba el cigarrillo que había dejado caer en el pasillo. Pero fui incapaz de volver. El viento siguió soplando. La puerta de la piscina continuó golpeando con estrépito hasta poco antes del amanecer. «Sí, sí, no, sí, no, no, no...»

Supongo que adivinaréis cómo termina la historia. Eso es, el espejo no había existido jamás.
Cuando el sol ascendió por el horizonte, el tifón ya se había alejado. El viento amainó y el sol continuó arrojando sus rayos cálidos y claros. Me acerqué al vestíbulo. Había una colilla en el suelo. Había una espada de madera en el suelo. Pero no había ningún espejo. Nunca lo hubo. Nadie había emplazado jamás un espejo al lado del mueble zapatero. Ésta es la historia.
Así que no vi ningún fantasma. Lo único que yo vi fue... a mí mismo. Pero aún no he podido olvidar el terror que experimenté aquella noche. Y siempre pienso lo siguiente: «El hombre únicamente se teme a sí mismo». ¿Qué opináis vosotros?

Por cierto, posiblemente os hayáis dado cuenta de que en esta casa no hay ningún espejo. Y, ¿sabéis?, se tarda bastante tiempo en aprender a afeitarse sin mirarse al espejo. De verdad.

domingo 8 de noviembre de 2009

MADRID, OJALÁ ESTUVIERAS AQUÍ…..

Primicia mundial en este blog!!!! En este domingo de puro invierno os regalo el calor de una canción con la que combatir el frío de días como este, días donde el viento impone su insoportable rumor y los abrigos se hacen necesarios.

Por eso hoy os regalo en primicia una canción inédita de uno de los grupos más importantes del momento, una canción nueva para nuestros oídos, un himno a nuestra gran ciudad Madrid con la que tantos de nosotros mantenemos una relación de pareja muy extraña….un ni contigo ni sin ti, un cuanto te quiero pero a su vez cuanto te odio, un me quiero ir de Madrid pero cuanto te echo de menos cuando paso más de tres días fuera de ti…

Como ya os estaréis imaginando los que me conocéis, hoy os regalo en primicia una canción inédita que AMARAL regaló a su público durante el último de los conciertos de su gira “GATO NEGRO, DRAGÓN ROJO” que tuvo lugar en el Circo Price de Madrid. Una preciosa canción como homenaje a la ciudad que les acogió cuando vinieron desde Zaragoza con una maleta cargada de sueños por cumplir, porque Madrid es también la ciudad en la que viven.

Espero que disfrutéis de este regalo en forma de canción, es un directo en el que podéis apreciar dos cosas que no me canso de repetir:

- que la voz de Eva Amaral es incluso mejor que en los discos!!!! COMO CANTA ESTA MUJER…..

- que Amaral se entrega por igual en los conciertos cuando canta para miles de personas en una plaza de toros o en el palacio de los deportes de Madrid que cuando lo hace para un público más reducido, en un concierto más intimista.

Porque sigo pensando, y lo digo desde el punto de vista objetivo, que Amaral tiene uno de los mejores directos que ahora mismo existen en el panorama musical español…solo tenéis que escuchar esta canción…

Subid el volumen de los altavoces y a disfrutar!!!!!

Porque Madrid es la patria a la que siempre regresar, porque Madrid siempre nos espera con los brazos abiertos de la tolerancia, de la algarabía…porque Madrid es una ciudad abierta al mundo, sin fronteras, es una amante fiel que nunca te pide explicaciones, solo tiene sus brazos abiertos para cuando decidas regresar.

Porque en estos momentos, mi amante no tiene nombre de mujer, porque en estos momentos mi amante solo responde al nombre de Madrid!!!

sábado 7 de noviembre de 2009

YO SOY ASÍ Y ASÍ SEGUIRÉ, NUNCA CAMBIARÉ…..


Me acabo de levantar, así que hoy este espacio no ha madrugado como lo hace normalmente. Estaba realmente cansado, ha sido una semana complicada de trabajo, una semana que ha costado en todos los aspectos pero que ya hemos superado.
Aún así sigo cansado, me acosté tarde, con una larga lista de cervezas en el cuerpo y uno ya está mayor…aunque no quiera reconocerlo, aunque se niegue a asumir que ya no aguanta lo mismo que antes.
Pero sin embargo anoche lo pasé genial, necesitaba compañía, grata compañía, necesitaba desconectar, sonreír, sentir que alguien me comprende y que no piensa que soy un bicho raro o un triste, una conversación inteligente y un no parar de decir chorradas…GRACIAS!

Pero hoy, sigo cansado, como siempre mi organismo no quiere que duerma durante horas y horas, solo me permite dormir lo justo, me hace ver el amanecer de Moratalaz todos los días, y en ese empeño, bonito pero a su vez macabro, la que sale perdiendo es mi fortaleza física, así que hoy me he levantado cansado…

Siempre ha sido así, no puedo decir que duerma mal, duermo bien pero lo justo, y soy una persona cuyo sueño se altera bastante cuando se rompen los horarios habituales, cuando se hacen excesos.

Así que siempre me he tenido que conformar con ser quién ve por las mañanas el amanecer, quién prepara el desayuno, quién se ve todas las series de dibujos de la tele, quién sale a la calle cuando el resto de los mortales aún están bajo un profundo sueño reparador.

En fin, así soy yo, madrugador por excelencia, algo malo tenía que tener… ¿no? Aunque bueno, tampoco creo yo que sea algo malo….a mi me gusta como soy en este aspecto, siempre deseando aprovechar hasta el ultimo momento, hacer cosas desde por la mañana, no tener pereza para levantarme, leer, escribir, pasear…porque sí, hay que dormir, el dormir es sano y un placer terrenal como pocos pero no olvidemos que cuando lleguemos al punto final del sendero de la vida….vamos a dormir ya durante mucho tiempo, durante toda la eternidad!!

Aún así me da envidia la gente que duerme y duerme como una marmota, los que se despiertan, se dan media vuelta y vuelven a caer rendidos en los brazos de Morfeo…. ¿podré hacer yo esto alguna vez?

En fin, que yo soy así, ya no lo voy a poder cambiar me imagino, mi reloj biológico ya está lo suficientemente formado como para cambiarlo a estas alturas…

Por eso, a estas horas tan tempranas, en mi habitación y rodeado de silencio y tranquilidad, solo en casa, las palabras se resisten a salir, solo aflora el cansancio, ese cansancio que ni siquiera Morfeo ha conseguido aliviar….

¿Lo conseguirá aliviar una palmera de chocolate que me espera para desayunar? Ummmmmm, es que las palmeras de chocolate fondant de PAQUITA son una institución…. ¿no la conocéis? Es la única tienda con una mujer española ya mayor del centro de Madrid, en Sol….. yo siempre que voy por allí, que es mucho, me paso…..jejejejeje. Hay que cuidar las cosas de toda la vida, las pequeñas tiendas que perduran en el tiempo, que no cambian nunca a pesar de vivir en este mundo loco de supermercados y “chinos” de barrio que ni te saludan al entrar… y es que lo mejor no es PAQUITA, sino los bollos que tiene…son como los de nuestra infancia!! jejejeje

Que disfrutéis del sábado fresquito pero soleado….yo voy a comenzar mi momento “palmera de chocolate”….

Porque a falta de sueño y de sexo…..QUE GRANDE ES EL CHOCOLATE!!!!


Por cierto, no es verdad aquello que dicen de….

“AL QUE MADRUGA DIOS LE AYUDA”

Así que no seáis tontos y seguid durmiendo, que ya tendréis tiempo a lo largo del día de leer este humilde blog….porque…lo leeréis, ¿verdad?

Ummmmmm, que rico el chocolate fondant!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

viernes 6 de noviembre de 2009

ESCENAS DE CINE III

Por fin la semanita se acabó!!!!! La verdad es que lo estaba deseando, no ha sido la mejor semana para mi ni mucho menos, se me ha hecho larga y cuesta arriba, la primera semana del invierno, frío, nubes e incluso lluvia nos han acompañado en esta borrasca de sentimientos que ha amenazado mi estabilidad, el anticiclón de la alegría del que hacía gala la semana pasada…. ¿por qué los sentimientos son así? ¿Por qué esta montaña rusa con sus vaivenes se instala en nuestro corazón? Los sentimientos son tan inestables como el tiempo, una veleta que da vueltas según la dirección y la fuerza del viento.

Pero el viernes llegó por fin, y con él un largo puente que disfrutar, al menos aquí en Madrid, un largo puente para descansar, para pasear, disfrutar del campo y de la ciudad, del cine y de las cañas, del día y de la noche, de los amigos y de los amantes, días cortos de invierno que se alargan todo lo que tu espíritu sea capaz de estirarlos, no tienes límites, te crees dueño de todo el tiempo del mundo. Días de no parar, de movimientos vertiginosos, de una vorágine que no tiene fin….pero también son días para descansar, relajarte, disfrutar de la ciudad de día, pasear, ensimismarte con el reflejo del agua del estanque de El Retiro, aprender a escuchar el silencio, a viajar por millones de mundos distintos gracias a la existencia de los libros y coleccionar escenas de películas que nos conduzcan a ese mundo de sueños por cumplir, ese mundo que está repleto de aspiraciones por realizar que se pueden tocar con la punta de los dedos…SOÑAR QUE SE PUEDE SOÑAR!!!

Y para este puente, hoy viernes, me permito la osadía de recomendaos una película con la que disfrutar y sobre todo una historia de sueños que nos ayude a soñar, un cuento urbano tan mágico que es imposible no sentirse subyugado o embriagado por la película, por la historia, por la protagonista…

Una película que merece la pena ver, te enamorarás de la protagonista, esa chica con una vida sencilla cuya manía de intentar hacer mejor la vida de los demás puede incluso poner en peligro la búsqueda de su propia felicidad….

La película en cuestión es AMELIE, una película de JEAN-PIERRE JEUNET protagonizada por la gran AUDREY TAUTOU, un historia que me encantó, me enamoré de la historia y de la protagonista….



Esta película es un claro ejemplo de cómo una historia sencilla, contada de forma sencilla, en la que aparece una chica sencilla puede recorrer más de medio mundo y conseguir enamorar a millones de personas. Ésta es la magia de la película, de los sueños por cumplir, del amor por llegar, esta es la magia con la que AUDREY TAUTOU es capaz de conquistarnos y dejarnos caer rendidos a sus pies….

¿Qué cuales son mis escenas? TODA LA PELÍCULA pero….aquí van las mías!!!! Deleitaos también con la música de la película, es preciosa….





QUE LA DISFRUTEIS!!!!!

YO TAMBIÉN QUIERO SER COMO AMELIE……